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La
felicidad es la libertad
"Effe", 1974 SUMARIO:
Contestando a la acusación de que quería instrumentalizar,
como hombre, la batalla por el aborto, Marco Pannella afirma que estas
"feministas" representan una aristocracia completamente escindida
de los senitmientos de millones de mujeres comprometidas en las batallas
a favor de los derechos civiles. Amica - ¿Qué quieres decir exactamente con "política de la persona"? Pannella - Yo digo que la felicidad es la libertad, no como dos cosas semejantes, sino como la misma cosa. Siempre he dicho que todas las cosas que están relacionadas con la vida de las conciencias, con los problemas cotidianos de cada cual, cobran primacía por encima de las demás políticamente. He ahí porqué hablamos de amor, de sexualidad, de masturbación, de divorcio y de aborto como aspectos estrictamente políticos del individuo. Amica - Algunas feministas se niegan a aliarse con los hombres (o con partidos políticos) en la batalla en pro del aborto porque dicen que, una vez legalizado, es sólo una "comodidad" más para el hombre, que por el contrario lo que debería cuestionarse es la forma agresiva y violenta de hacer el amor. ¿Qué opinas?. Pannella - Estas feministas
son como mucho ciento cincuenta. Pero no es tan importante el número
cuanto el hecho de que si nosotros, si diez de nosotros, hablamos de "divorcio"
o de "aborto" somos portavoces de treinta o cuarenta millones
de personas, con un Parlamento que representa, más o menos, a un
35%. Estas feministas son un dato aristocrático, oligárquico,
porque su lenguaje no tienen nungún eco, no expresa el nivel ni
la calidad de madurez de la llamada gente corriente, porque considero
que la gente corriente no es madura. Por lo contario, la mujer es muy
madura, tan madura que aborta: el hecho del aborto debe ser considerado
entre las más elevadas acciones morales que existen en este mundo. Amiga - Y las feministas del Movimiento para la Liberación de la Mujer (MLD), federado al Partido radical, cómo se identifican con el planteamiento del Partido radical? Pannella - Existe un dato macroscópico: cuando en el 65 hicimos la ley del divorcio, tras cuatro meses, el 70% de los militantes eran mujeres. Y no es una coincidenciad. Además, nuestro planteamiento "reichiano"(1) sobre la liberación sexual, nuestro anticlericalismo y por lo tanto la cuestión de la castidad, de la inocencia, de la virginidad como opresión de la mujer lo hicimos en el 62. Posteriormente, la no violencia, la crítica al papel machista tradicional, a la violencia en nombre de la fuerza, la crítica a la cultura de la agresión, la jerarquía como dato de eficiencia. Nosotros le hemos dado la vuelta a todo. Siempre hemos dicho que lo máximo del eficientismo es precisamente ser desordenados para impedir la formación de papeles jerárquicos, inclusive en la familia, en la pareja, en el amor. Amica - Algunas feministas te han atacado en su revista, llamándote el antifeminista del mes, porque asumes, desde tu posición de macho, la paternidad de las batallas de las mujeres. ¿Qué opinas?. Pannella - Ese artículo es el más antifeminista que he leído en mi vida. Porque, en efecto, no va contra mí sino contra la mujer desprovista, la que no sabe, la que necesitando a Gary Cooper, al mito, al divo, lo halla en la política (según las feministas soy yo). De ahí el desprecio por esta "pobre" mujer y por todas las minorías. Es revolucionarismo antipopular, contra las mujeres tal y como son, contra los obreros tal y como son. Esa feminista "superior", se constituye en mujer autónoma y juzga a las demás mujeres desprovistas, a las pobrecillas. Es la abeja reina, en la calle, en la barriada; ellas hacen de abejas obreras desde hace siete años. Las feministas aristocráticas son jacobinas que, al igual que en la revolución francesa, forman parte del club más duro, no contra los artistócratas que están fuera sino contra marat, Danton y Robespierre... N.d.T. |