Para abolir dentro del año 2000 la pena de muerte en el mundo


Para abolir dentro del año 2000 la pena de muerte en el mundo

SUMARIO: El 23 de agosto de 1991, algunas horas después del fracasado golpe, el Primer Secretario del Partido Radical, Sergio Stanzani, lanzó un Manifiesto-Llamamiento en pro de la abolición de la pena de muerte en la Unión Soviética. Hasta el 30 de septiembre, cientos de parlamentarios europeos, africanos, americanos pero sobre todo soviéticos e italianos, junto con personalidades de la ciencia, de la cultura, del arte, muy conocidas a nivel internacional, se han adherido a esta iniciativa, poniendo de manifiesto también su intención de comprometerse. Pero no es suficiente el consenso. Es preciso organizar la acción y el compromiso común para que se sancione el derecho individual de no ser ajusticiado y se llegue en todo el mundo a la abolición efectiva de la pena capital. El Partido Radical quiere organizar parlamentarios, ciudadanos y partidarios de la no violencia que tienen en común este objetivo. Una »Liga parlamentaria para la abolición de la pena de muerte dentro del año 2000 es lo que les proponemo
s a los electos de todos los países democráticos y a los ciudadanos. Podríamos pensar en una »enmienda de la Carta de los Derechos del Hombre, que introduzca el derecho sujetivo de no ser ajusticiados en virtud de la ley. Tenemos intención de organizar un encuentro y una gran Marcha Popular en Roma, durante la semana santa del año 1992. Si se realizara este proyecto, esta campaña, este escenario, representaría el desarrollo natural de la recogida de las adhesiones sobre el Manifiesto-Llamamiento para la abolición de hecho y de derecho de la pena de muerte en la Unión Soviética: creemos que podremos entregar las adhesiones a Gorbachov, a Yeltsin y a los Presidentes de las Repúblicas, en la segunda mitad de febrero de 1992, en Moscú.
(El Partido Nuevo, n.4, Septiembre 1991)


El texto del Manifiesto-Llamamiento
Nosotros los suscritos les pedimos a los Presidentes de todas las Repúblicas de la URSS, y en particular al Presidente Gorbachov, protagonistas, junto con el pueblo soviético de la gran victoria de los días pasados, que afiancen la opción democrática y no violenta realizando un acto que pueda ser un ejemplo para todo el mundo.
Les pedimos al Presidente Gorbachov y a todos los dirigentes soviéticos que suspendan inmediatamente todas las sentencias a muerte por ejecutarse.
Les pedimos que ya desde ahora se comprometan formalmente a reformar el ordinamiento soviético eliminando las normas que preven la pena de muerte. Les pedimos, por fin, que sometan a un regular juicio a los golpistas, excluyendo también para ellos la posibilidad de ejecución de la condena a muerte, en el caso en que ésta no hubiese sido eliminada del ordinamiento soviético.
Es una opción valiosa y revolucionaria, que en este momento todos los demócratas se esperan del País que, en horas dramáticas, ha dado prueba de ser actor de opciones y valores extremadamente civiles.


Cita en Moscú en el mes de febrero de 1992

Desde siempre, manifiestos, llamamientos, declaraciones de personalidades de la política, de la cultura, del arte, de la ciencia, de las religiones, son promovidos y utilizados en pro de las causas (a menudo) mejores. Por lo general duran una mañana, alcanzan (o no) un resultado, sobre todo si el objetivo es puntual y modesto, aunque emblemáticamente de valor, y frecuentemente sirven a sus firmatarios y promotores para dejarles en paz consigo mismos con un mínimo de esfuerzos.
Nuestro proyecto es diferente: es un proyecto de ambición humana y valor histórico. Desde hace más de un siglo las luchas en pro de la abolición de la pena de muerte han alcanzado su objetivo en muchos Estados del mundo. Allí, se tiende a defender esta conquista en vez de extenderla y fortalecerla. Por lo tanto, existe el riesgo continuo de ser puesta en discusión y, en muchos lugares, especialmente hoy, en los Estados Unidos, por muchos aspectos el centro del »mundo democrático , la vuelta a la práctica de la pena de muerte se hace cada vez más grave.
El Partido Radical les pide a quienes leerán estas páginas que hagan un esfuerzo para enviar su adhesión y la de sus colegas y amigos parlamentarios, al llamamiento dirigido a los Presidentes Gorbachov, Yeltsin y de todas las Repúblicas de la Unión Soviética, en pro de la abolición de derecho y de hecho de la pena de muerte.
La subscripción se cerrará el 31 de diciembre de 1991. Nuestra esperanza es que en todos los Parlamentos democráticos algunos colegas quieran por lo menos atestiguar el verdadero carácter universal del llamamiento y de sus presupuestos. Inmediatamente después organizaremos la entrega oficial del llamamiento a los destinatarios, esperando que las mayores redes televisivas, radiofónicas y de prensa, quieran poner en evidencia esta ocasión. Sería muy bonito y eficaz que la delegación fuera muy numerosa, incluyendo por lo menos un representante de muchas decenas de Parlamentos democráticos de todos los Continentes. Les rogamos, por lo tanto, desde ahora a los amigos que leerán este periódico que nos informen de su disponibilidad de viajar a Moscú, muy probablemente en la segunda mitad del mes de febrero de 1992.

Un Congreso parlamentario mundial y una gran Marcha Popular para Pascuas de 1992 en Roma

Contemporáneamente organizaremos el primer Congreso parlamentario mundial »para la abolición de la pena de muerte dentro del año 2000 , para la constitución de una liga específica y el estudio de un proyecto jurídico-politico adecuado para alcanzar el objetivo antes mencionado.
Este Congreso podría celebrarse desde el 15 hasta el 18 de abril de 1992, culminando con una gran Marcha Popular que el domingo 19 de abril cruzaría Roma, para llegar a Plaza San Pietro en Ciudad del Vaticano antes de la transmisión en mundovisión del saludo pascual del Pontífice católico. Quisieramos proponer al Dalai Lama, Premio Nobel de la Paz, y a otras autoridades espirituales del mundo, de participar.
Este podría ser el escenario exterior, solemne y justo para lanzar la Campaña o Proyecto. Sin embargo, en cuanto se refiere al mérito, a los contenidos y métodos, tendríamos que trabajar para desarrollar objetivos concretos, posibles y adecuados para saludar el nuevo milenio con esta conquista definitiva, por lo menos a nivel del derecho.

Para afirmar el derecho sujetivo de no ser ajusticiado en virtud de la ley

Una de las hipótesis sobre las cuales podríamos trabajar es la de »enmendar la Carta de Derechos del Hombre para introducir en el derecho positivo el derecho sujetivo de cada ser humano viviente de no ser ajusticiado en virtud de la ley o decisión adoptada o reconocida por cualquier autoridad pública, por cualquier razón. Esta »enmienda debería encontrar una jurisdicción que garantice su real fuerza vinculante, en términos de prevención y represión o punición.
Conforme con la cultura que privilegiamos podríamos esperar que el camino elegido no sea el »prohibicionista y »negativo sino el de una reglamentación muy estricta y progresiva, para tomar en consideración las diferentes situaciones históricas, culturales, legislativas y de costumbre que representarían el punto de salida para cumplir con el nuevo »derecho sujetivo fijado.

Las hipótesis y el escenario. Una información mundial de las masas.

Les rogamos a los amigos que leen este periódico que no olviden el carácter de hipótesis, de escenario, de ejemplificación de lo que estamos exponiendo.
En realidad se trataría de una obra que el Partido Radical transnacional y transpartídico y la »Liga parlamentaria para la abolición de la pena de muerte en el mundo dentro del año 2000 todavía a constituirse, a este asociada o federada, ni siquiera podrían pensar en realizar de por sí. (Recordamos que la característica de »parlamentaria de la liga no debe entenderse en sentido exclusivo y excluyente sino como una característica muy nueva e importante).
Sin embargo, es lícito imaginar que se podría, en tiempos razonables, animar un trabajo común de agencias y actividades del sistema de las Naciones Unidas, de Ligas en pro de los derechos humanos, civiles, políticos, que han actuado desde hace años con méritos, de Instituciones religiosas, espirituales y también de organizaciones científicas, universitarias, estadales y grandes Fundaciones. Se necesitarían seguramente medios considerables y una adecuada información mundial de las masas, que conlleve la movilización de las opiniones públicas, con »Logos y semiologías a realizar.

La importancia de su inscripción y movilización

Serían suficientes esta esperanza, esta hipótesis y esta voluntad para justificar su oferta de la »inscripción o una contribución financiera, no sólo simbólica al Partido Radical que de otra manera en poco tiempo habrá agotado aquel pequeño capital de cinco millones de dólares (del cual hablamos en el numero pasado) que miles de personas y partidarios transnacionales de la no violencia y del derecho, han cumulado para este fin? Podemos pedirles que sean ustedes mismos a recoger estas adhesiones, promover la propaganda (no debemos temer el uso de esta palabra aunque haya sido desacreditada hasta ahora) de este proyecto y de la urgencia de las intervenciones necesarias para que se desarrolle y no fracase?