La vida familiar limita la carrera de las profesionales

Álvarez Madrid
Cinco Días

Informe Las mujeres creen que con esfuerzo y formación pueden ascender

Mi experiencia con las mujeres ha sido un desastre". Así arrancó la eurodiputada Emma Bonino su intervención durante la presentación del estudio Mujer y empleo: opciones y decisiones, elaborado por la consultora Círculo de Progreso.

Bonino comparó su partido a una pequeña empresa y, en ese sentido, afirmó que contratar a mujeres le supone un coste mucho más elevado que fichar a hombres. La explicación: "Como pequeña empresa no me puedo permitir que una mujer tenga un hijo un año y al siguiente tenga otro, así que prefiero a hombres. Soy mujer, mujer empresaria, pero no lo puedo aplicar porque no puedo sacar adelante mi empresa". Y es que los factores personales siguen condicionando la carrera profesional de las mujeres, también de las directivas y de las que ocupan mandos intermedios. Según el 58% de las 150 profesionales que han intervenido en el citado estudio, el sexo influye negativamente a la hora de conciliar la carrera profesional y la vida personal. Otro impedimento importante, aseguran, es el profesional. "Los frenos formativos han dejado de ser una barrera inhibidora. Y son los hijos o los elementos de carácter personal los que condicionan los factores de futuro", explicó Salvador Aragón, director de estudios de Círculo de Progreso. De acuerdo con el análisis, las profesionales españolas consideran que su carrera es homogénea y que ha sido la vocación, muy por encima de la importancia de las metas, el elemento que ha dado cohesión a esta carrera. Casi el 60% de las entrevistadas no ha cambiado nunca de trayectoria, y una tercera parte ha limitado su carrera a dos trayectorias. El valor medio es de 1,3 cambios de trayectoria por mujer, según el estudio. Por su parte, la directora de Círculo de Progreso, María Benjumea, denunció el escaso número de mujeres en puestos relevantes. "Una carrera exitosa lleva una apuesta decidida por la misma. No se contemplan rupturas porque es voluntad de las mujeres aprovechar las alternativas que tienen", matizó Benjumea. El desarrollo profesional de una mujer, explicó la presidenta de IBM, Amparo Moraleda, depende de factores "menos tangibles, más emocionales". Y manifestó que, en estos momentos, cualquier directivo que no apoye la igualdad de oportunidades está condenado al suicidio profesional. Aprovechó su turno de palabra para denunciar el paternalismo que existe en las empresas. "Los factores juegan un papel importante, pero muchas veces hay un sobreproteccionismo. Lo que hace falta es un apadrinamiento por parte de la organización, ya que el apoyo que recibe una persona es importante". En su caso, alguien asumió el riesgo por ella. La portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Trinidad Jiménez, aseguró que a medida que adquiría responsabilidades sentía la discriminación. Y animó a las señoras: "Ambiciono poder, soy competitiva, y qué".