La UE impulsa el fin de la pena de muerte para 2003

Pedro Simon
El Mundo

Financia una campaña de la ONG Hands Off Cain, en la que se recogerán firmas por Internet contra la pena capital en el mundo - Europa deberá presentar en la ONU una resolución que pida una moratoria

MADRID. Rebélate en la Red. Frena on line las ejecuciones.Oponte a la inyección letal con la web. Di que no a la silla eléctrica desde el ordenador. Defiende la vida puntocom.

Detén la pena de muerte a través de Internet, se llama la campaña mundial presentada ayer por la asociación internacional Hands Off Cain (Que nadie toque a Caín), segunda edición del evento y punta de lanza virtual con la que abatir al enemigo: en 2001, 27 países de todo el planeta ejecutaron casi a 3.500 personas.

Un mes durará la acción de recogida de firmas, financiada y respaldada por la Unión Europea (interesados dirigirse a www.handsoffcain.org y www.yatv.com/handsoffcain). A España le toca ser el presidente de turno de la UE durante el semestre. Y Hands Off Cain quiere apretar a nuestro país para que empiece apoyando la resolución por la moratoria de las ejecuciones capitales, a presentar en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU el próximo lunes en Ginebra.

La imagen de la campaña la pone Oliviero Toscani, quien ha cedido las imágenes de sus sonadas fotografías de presos estadounidenses en el corredor. El patrocinio es cosa de Ya.com Internet Factory, MTV España, BBiGG Internet & Games y elmundo.es. El empujón de personalidades llega con Noam Chomsky, Dario Fo, Edward Said, Daniel Cohn-Bendit o Gore Vidal, entre otros. La voz es la de Emma Bonino, presidenta de la asociación.

«Mayor equilibrio»

«No somos tontos ni visionarios, sólo queremos equilibrio en el planeta, equilibrio entre los intereses económicos y los humanos», explica Bonino. «Queremos abrir un debate a nivel mundial, la comunidad internacional ni siquiera se ha puesto de acuerdo en por qué mata a sus ciudadanos: porque uno es homosexual, porque una es adúltera, porque otro es corrupto...», añade. «Las leyes pueden cambiar, y lo harán. Pero, cuando admitamos que nos hemos equivocado, ¿vamos a ir llamando tumba por tumba para que salgan los muertos?».

En el verano de 2002, Hand Off Cain irá con su campaña a París, luego a Nueva York, a Tokio, a Atenas, a Washington... La idea es ir creando un alud de opiniones favorables al que no lo pare nadie, una demanda coral que se entone con una sola voz y que resuene en las paredes de la ONU.

Todas las firmas recogidas se presentarán al secretario general de Naciones Unidas antes de la sesión plenaria de 2003, con el fin de que los gobiernos de Europa, esta vez sí, presenten una resolución en la materia, primero, y voten a favor de una moratoria mundial de la pena de muerte después.

La intentona fallida anterior fue en 1999. La Unión Europea llevó hasta la ONU una resolución. A última hora dio marcha atrás y renunció a someterla a votación. Presiones de China y Estados Unidos, los campeones mundiales de la pena capital, frenaron la iniciativa.

«Europa sigue siendo muy tibia en el diálogo serio en torno a los derechos humanos, no se ha procurado instrumentos para actuar como protagonista político en el asunto y anda en una posición esquizofrénica», dice Emma Bonino. «Cuando los negocios se le cruzan por medio, la defensa de los derechos humanos se vuelve tenue, como temiendo molestar... Es rigurosa con los países débiles y muy tímida con los fuertes».

Según datos de Hands Off Cain, 27 países ejecutaron al menos a 3.477 personas en 2001. A la cabeza anduvo China, con 1.781 asesinatos legales; seguida de Arabia Saudí (122); Irán (97); Estados Unidos (66); Afganistán (65); Irak (23); Tailandia (15); Vietnam (12); República Democrática del Congo (11); Chechenia (10); Guinea (8); Pakistán (7); Jordania, Malasia, Sudán, Taiwán y Zimbabwe (3); Autoridad Palestina, Indonesia, Kuwait, Japón y Singapur (2); y Bangladesh, Botswana, Omán y Somalia (1).

En el mapa mundi de la pena de muerte, los países abolicionistas son hoy en día 78. Los que la siguen aplicando, 69. Otros 30 países son abolicionistas de hecho (esto es, contemplan la muerte legal, pero llevan más de una década sin aplicarla). Hay 13 Estados que sólo son abolicionistas en lo referido a delitos comunes.Cuatro han adoptado una moratoria de las ejecuciones. Dos se han comprometido a abolir la condena capital como miembros del Consejo de Europa.

«Necesidad histórica»

A España le tocará ahora gestionar de momento el resurgir de la barricada de la vida. El 25 de abril de 2001, a petición de Suecia, presidente de turno de la UE, la Comisión de Derechos Humanos aprobó por quinto año consecutivo la resolución por la moratoria universal de las ejecuciones. Desde 1999 hasta 2001, el total de países que apoyaban dicha resolución pasó de 72 a 65.

«Después de la abolición de la esclavitud y la interdicción de la tortura, el derecho a no ser ejecutados como consecuencia de una medida judicial debe ser otro común denominador, una nueva e irreducible dimensión del ser humano que hace de todos nosotros una única comunidad», se lee en el llamamiento a firmar por los internautas. «Le pedimos a Naciones Unidas que libere al mundo de este anacronismo u que establezca una moratoria universal de las ejecuviones, con vistas a la completa abolición de la pena de muerte».

De aprobarse la moratoria en la sesión plenaria de 2003, se estima que al menos los 30 países abolicionistas de hecho suprimirían la condena capital al instante. Ya sabe, aunque sea en parte, depende de su firma.