Pregunta parlamentaria de Olivier Dupuis (TDI) al Consejo y respuesta




Preguntas parlamentarias
PREGUNTA ESCRITA E-0425/01
de Olivier Dupuis (TDI) al Consejo
(20 de febrero de 2001)

Asunto: Situación en la República Democrática del Congo y secuestro del Sr. Jacques Depelchin por el ejército ugandés


La República Democrática del Congo se enfrenta desde hace años a una crisis institucional sumamente grave, cuya última prueba es la instauración de un régimen semimonárquico con la llegada de Joseph Kabila al cargo de Presidente que ocupaba anteriormente su padre en un país en plena guerra civil.

En el Congo están presentes varios ejércitos africanos. En particular, Rwanda y Uganda ocupan militarmente regiones importantes, en el este y el noroeste del país, respectivamente, y realizan actividades militares o paramilitares sin control alguno y fuera de todo marco jurídico legal. En este contexto, el ejército ugandés ha cometido recientemente atrocidades contra poblaciones y ha llevado a cabo operaciones terroristas contra representantes políticos locales, incluido el secuestro del profesor Wamba dia Wamba y de su colaborador, el doctor Jacques Depelchin, por el coronel Muzoora Edison, del comandante del sector de Bunia, mayor Gureme, del capitán Medi Baguma, del oficial Tinka Godfroid y de otros seis soldados de las UPDF. El Sr. Jacques Depelchin fue llevado al cuartel general del coronel Muzoora en Bunia y deportado luego a Kampala, tras permanecer siete horas incomunicado. Desde hace algunos días, el Sr. Depelchin está en huelga de hambre para que las autoridades ugandesas le comuniquen las acusaciones en su contra y obtener el restablecimiento pleno de sus derechos.

Esta costumbre del ejército ugandés se incluye en el marco de los actos de intimidación y terrorismo que realizan los soldados ugandeses contra la población de la región ocupada por el ejército ugandés y, en particular, contra los militantes del movimiento de liberación "Rassemblemente congolais pour la Démocratie".

¿Con qué información cuenta el Consejo respecto de la situación del Sr. Depelchin? ¿Qué iniciativas ha adoptado o piensa adoptar para garantizar su liberación inmediata e incondicional por las autoridades ugandesas? En general, ¿cuál es la posición de la UE, si acaso tiene una, ante la instauración de un régimen semimonárquico en el Congo? ¿Qué iniciativas piensa adoptar para ayudar a resolver la crisis que afecta a este país y a toda la región desde hace ya muchos años?

E-0425/01
Respuesta
(30 de mayo de 2001)


La Unión Congoleña para la Democracia - Movimiento de Liberación (Rassemblement congolais pour la Démocratie - Mouvement de Libération, RCD-ML) es un grupo rebelde congoleño respaldado por Uganda.

Al margen de la información que aporta su Señoría y de nuevos informes que la corroboran, el Consejo no dispone de información alguna relativa a la difícil situación del Sr. Depelchin, causada por miembros del RCD-ML.

Según determinadas fuentes, el secuestro del Sr. Depelchin está relacionado con el conflicto hema-lendu en la parte de la República Democrática del Congo controlada por Uganda. Otro acontecimiento en la región, que puede haber influido, es la fusión entre el Movimiento Congoleño de Liberación (Mouvement de Libération Congolais, MLC) y determinadas partes del RCD-ML, fusión impuesta por Uganda según ciertas fuentes pero que no han seguido todos los miembros del RCD-ML. El Consejo hizo una declaración el 1 de febrero de este año relativa al conflicto hema-lendu en el noreste de la República Democrática del Congo, en la que expresó su inquietud con respecto a los choques violentos entre grupos hema y lendu y las matanzas en la región de Bunia, al noreste de la Provincia Oriental de la República Democrática del Congo. Una situación exacerbada por la continua presencia militar del ejército ugandés en esa parte del Congo, que dificulta los esfuerzos por restablecer la paz en la zona.

En estas circunstancias, la UE instó asimismo a las autoridades ugandesas, responsables del respeto de los derechos humanos en las zonas bajo su control, para que desplegaran máximos esfuerzos con objeto de poner fin a dichas matanzas y utilizaran su influencia sobre el movimiento rebelde congoleño que opera en ese área para que coopere también en pos de este objetivo.

Con respecto a la sucesión que se ha producido en la República Democrática del Congo, el Consejo condenó el asesinato del presidente Laurent Désiré Kabila y reiteró que la paz duradera sólo podrá conseguirse en este país mediante un acuerdo de paz negociado que sea justo para todas las partes y mediante el respeto de los principios democráticos y de los derechos humanos en todos los Estados de la región.

El Consejo de Asuntos Generales debatió sobre la situación del República Democrática del Congo en sus sesiones de enero y febrero y adoptó sendas conclusiones en las que expresó su respaldo a la paz en el Congo y en la región, de acuerdo con los Acuerdos de Lusaka y de Kampala y Harare y con las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Se congratuló de la adopción de la Resolución 1341 por la que se aprueba el concepto actualizado de la MONUC (Misión de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo) y a la que la UE ha ofrecido continuamente su apoyo político y material.

El Consejo reiteró la importancia de un rápido inicio del diálogo nacional y la buena disposición de la UE para seguir respaldando el marco institucional del mismo.

El Consejo acogió con satisfacción las disposiciones recogidas en la Resolución 1341 en la que se insta a las partes en el conflicto a cooperar con la MONUC en la elaboración de un plan de desarme, desmovilización y reintegración de todos los grupos armados a que se refiere el capítulo 9.1 del Anexo A del Acuerdo de Lusaka. La UE está dispuesta a trabajar con la comunidad internacional, en particular con las agencias especializadas de las Naciones Unidas sobre las modalidades de dicho programa. Asimismo otorgó un mandato al Representante Especial de la Unión Europea para que inicie una reflexión sobre cómo proseguir en este sentido.

El Consejo de Asuntos Generales de 26 de febrero de 2001 expresó también gran inquietud por las numerosas y graves violaciones de los derechos humanos en la República Democrática del Congo y recordó a los gobiernos implicados su responsabilidad en el respeto de los derechos humanos en sus propias fuerzas armadas así como en las fuerzas armadas bajo su control de facto.