PANNELLA: EUROPA, COBARDE, ES COMO MUCHO EL FATAL “BORRADOR” DE LA EUROPA DE LAS PATRIAS NACIONAL-BUROCRÁTICAS GOLISTAS, DEL ATLÁNTICO A LOS URALES.


NADA QUE VER CON AQUELLA EUROPA DE SCHUMANN, EISENHOWER, DE GARSPERI: NI MUCHO MENOS CON AQUELLA DE ALTIERO SPINELLI, ERNESTO ROSSI O EUGENIO COLORNI.
HAN QUERIDO “PAZ” EN VEZ DE DEMOCRACIA, LIBERTAD Y PROGRESO SOCIAL. HAN QUERIDO MINI-ESTADOS NACIONALES, ILUSIONES Y "PELOTAZOS" PARA TODOS LOS PUEBLOS DE ORIENTE MEDIO, EMPEZANDO POR ISRAEL.
EL PROXIMO AÑO, EUROPA EN JERUSALÉN. JERUSALÉN EUROPA.

Il Foglio, 15 de julio de 2006,

Una vez más, al igual que ocurrió con la tragedia de la ex-Yugoslavia. Europa, cobarde y “gaulista”, dividida en patrias nacional-burocráticas, es la principal responsable de la previsible e inevitable tragedia que ahora afecta directamente a palestinos, libaneses e israelíes.

Era evidente e inevitable que Israel, que cubre el 0,4% del territorio medio oriental, cabeza de la Democracia en aquella parte del Mundo, podría haber resistido, defender y difundir un régimen civil sólo siendo parte de Europa, es decir, de poco menos de quinientos millones de habitantes.

De cualquier modo, se ha empujado a la clase dirigente israelí de perseguir un objetivo imposible, de su propia necesidad de transformación en Estado nacional, ilusoriamente obligado a defenderse con guerras (y paces), en vez de ofrecer en primer lugar a palestinos y libaneses, y no sólo a ellos, Democracia, calidad de vida, progreso civil y social. Y se ha ofrecido además, en el 2000, como hizo testarudamente y ciegamente la llamada comunidad democrática “occidental”, la solución de un “Estado nacional” para los palestinos que es, además de un crimen, un error de costes inimaginables.

La política europea, que ya fue causa de la tragedia yugoslava tras la muerte de Tito, pretendiendo que continuase siendo neutral, en vez de europea y democrática; que en la crisis de Israel ha apostado todo por la paz, en vez de la democracia, la libertad y el progreso social, para toda aquella parte de Oriente Medio, que corresponde también a la cuadragésima elección filo-occidental y siempre más democrática de Turquía, un país literalmente, agotado, que ha vivido en los últimos diez años, progresos sin enfrentamientos, y del cual se acentúan hoy más la dificultades en vez de compartir con ellos el último tramo del cumplimiento democrático.
Esta Europa no tiene ya nada más que ver con aquella de Schumann, Adenauer y De Gasperi; y aún menos con la de Altiero Spinelli, Ernesto Rossi o Eugenio Colorni. Italia, por su parte, ve unido el régimen oligárquico, que practica cada vez más la ilegalidad, incluso al más alto nivel institucional (con la excepción, a día de hoy, de su nuevo Presidente de la República).
El próximo año, Europa a Jerusalén. Jerusalén Europa.