ONU: derecho y derechos


ONU: derecho y derechos

SUMARIO: Existen regiones en nuestro planeta donde se violan los principios en los cuales debería fundarse la convivencia entre las personas y donde se niega la existencia a individuos o pueblos enteros. En el caso de Tíbet el mundo es testigo de un verdadero genocidio. La ONU no va más allá de las resoluciones que quedan a nivel de buenas intenciones, puesto que se chocan con el principio que reglamenta la convivencia humana: la soberanía ilimitada de cada Estado. Si la ONU actuara como federación, con una asamblea legislativa, un gobierno, una corte suprema y una fuerza propia de disuasión, posiblemente no militar sino de simple policía, entonces sería posible llegar a la afirmación del derecho en el planeta. Luchar por una reforma de la Organización de las Naciones Unidas, considerando los tiempos de realización de este proyecto, puede parecer una utopía. Sin embargo existen también las utopías razonables y esta es tal para el Partido Radical.
(El Partido Nuevo, n.4, Septiembre 1991)


Con un ritmo cada vez más acelerado la ONU es llamada a intervenir en las controversias y los conflictos armados que, a pesar del area geográfica donde se desarrollen, afectan todo el planeta. Sin embargo, a menudo, debido a la falta de poderes vinculantes, la ONU no va más allá de resoluciones que quedan en la etapa de las buenas intenciones.
Por esta razón, una reforma de la ONU es urgente, aun si es difícil, y debe llevarse a cabo mirando el objetivo final: el de una Federación mundial, última etapa de unión de federaciones »regionales . Aun siendo la ONU seguramente algo más que la Sociedad de las Naciones - una simple alianza de algunos Estados soberanos, que a fines de la segunda guerra mundial se tomó el derecho de decidir el futuro del mundo - será sin embargo muy difícil realizar adelantos hasta que el principio que reglamente la convivencia humana sea el de la soberanía ilimitada de cada Estado. Los resultados serían diferentes si la ONU actuara como federación, con una asamblea legislativa, un gobierno, una corte suprema y una fuerza de disuasión propia, posiblemente no militar sino de simple policía.
Somos conscientes que la realización de este grandioso proyecto tardará mucho tiempo en llevarse acabo , acercándose más a la utopía que a la razón, y que por lo tanto se necesitan soluciones que se desarrollen en un tiempo real. Entre estas, destacan el reconocimiento de Países que recientemente han reconquistado la libertad; la expulsión de lospaises gobernados en la actualidad por dictaduras o de aquellos que atentan contra los derechos de las personas, de las minorías, de los grupos religiosos; la extensión del poder policial, basado en el principio de ingerencia también en los casos de genocidio o en los de defensa de las minorías oprimidas (en esta página evocamos la insostenible situación del Tíbet); la ampliación y la reestructuración del Consejo de Seguridad, que debe abrirse a nuevas realidades políticas, especialmente africanas y asiáticas, que se han evidenciado en los cincuenta años de vida de la Organización; la dotación de algunos instrumentos vinculantes para algunas agencias especializadas,
existentes o por crear, sobre todo en aquellos sectores, tales como medioambiente, energía, salud, narcotráfico, subdesarrollo y hambre, que por su naturaleza o dimensión tienen carácter »regional o incluso mundial.


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Genocidio en el Tíbet

SUMARIO: El 10 de marzo de 1959 después de una década de un duro régimen de ocupación china, la primera insurrección de la población tibetana fue sumergida en hechos de sangre ocasionando miles de muertos y decenas de miles de presos.
(El Partido Nuevo, n.4, Septiembre 1991)

Después de más de treinta años los tibetanos todavía luchan por el respeto a su cultura, a su lengua y a su forma de vida.
Las mujeres están obligadas a abortir o son esterilizadas bajo el efecto de la anestesia; seis mil tiemplos han sido destruidos; el ochenta por ciento de las forestas han sido arrasadas para extraer madera para la exportación; en aquella área la China ha instalado fábricas de armas nucleares y depósitos de desechos; »Amnistía Internacional denuncia arrestos de masas, torturas, el uso indiscriminado de la pena de muerte y homicidios extrajudiciales.
A esta violencia, a esta barbaridad se opone la voz no violenta de la autoridad espiritual del pueblo tibetano. Desde 1960 el Dalai Lama vive en Dharamsala, un pueblo del Himalaya Indú. En 1989 él se dirigió al Parlamento europeo haciendo un llamamiento en pro de la libertad y paz en el Tíbet para favorecer un acuerdo con la China.
»Por más de un milenio - dijo el Dalai Lama - nosotros tibetanos nos hemos inspirado en los valores espirituales y ambientales con el objeto de preservar el delicado equilibrio ecológico sobre la tierra donde vivimos. Inspirados por el mensaje budista de la no violencia y de la compasión, hemos decidido respetar toda forma de vida y no recurrir a la guerra como instrumento de política internacional.
Más de un millón de tibetanos han muerto a consecuencia de la ocupación china. Una generación ha crecido desprovista de educación, de posibilidades económicas y del sentido de su propia identidad nacional.
He exhortado siempre a mi pueblo a no hacer uso de la violencia en su intento por salir del sufrimiento. Desafortunadamente en el Tíbet nuestras demostraciones han sido reprimidas violentamente por la policía y el ejército chino. Seguiré aconsejando la no violencia .


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Amor a Israel, amor a la religión de la libertad

SUMARIO: Un reconocimiento profundo de la identidad no violenta del Partido Radical llegó desde el Estado de Israel a comienzos del mes de julio de 1991. Durante una ceremonia celebrada en la sede de la Comunidad israelí de Roma se dedicó la idea de un bosque en honor de Marco Pannella y del Partido Radical. Participaron Piero Abbina del »Keren Kaymeth Leisrael , Mordechrai Drory, entonces embajador de Israel en Italia, Sergio Frassineti presidente de la Comunidad judía de Roma, Angelo Pezzana, presidente de la Federación de las asociaciones Italia-Israel, Elio Toaff, Rabino-Jefe de Roma, Bruno Zevi, presidente honorario del Partido Radical y Tulia Zevi, presidenta de la Unión de las comunidades israelies en Italia. Publicamos la intervención de Marco Pannella en aquella ocasión.
(El Partido Nuevo, n.4, Septiembre 1991)

Amor al sionismo. El sionismo es humanismo socialista, liberal y no es la utopía de los fanáticos que produce crueldad y muerte. Es la utopía del árbol, de la tierra, de la cultura de la tierra. Frente al riesgo y a la realidad de la desertización del mundo desde hace años Israel ha empezado esta actividad de repoblación forestal para que el desierto florezca. Este proyecto humano y moral que es una epopeya del humanismo, representa una vuelta dramática, fuerte y humana a la tierra, contra una tierra avara que a veces nos puede parecer mala.
Quien leerá sobre esta idea de un bosque dedicado al Partido Radical seguramente necesitará una reflexión adicional y por un momento se alejará de nosotros porque el antisionismo es cultura involuntaria.
Yo pertenezco a un sujeto político que no admite y no concibe la omisión de la intervención respecto a la violación de la legalidad; es difícil en el mundo de hoy ser no violentos gandhianos y no cometer por omisión, quizás día tras día, el delito de connivencia con la violencia. El símbolo del Partido Radical representa la cara oleográfica de un hombre bueno; un hombre que sufre quizás hasta con un poco de reserva en su sufrimiento. Gandhi tuvo la grave responsabilidad de no darse cuenta de la trascendencia del sionismo y la naturaleza de la historia del judaismo y de los judíos; el hecho de que esta tarde se rinda homenaje a este símbolo es motivo de consolación puesto que quiere decir que, en reconocimiento a lo que de grande está en la religión de la libertad y de la no violencia, el mundo judío e israelí desde su íntimo perdona algo que debía ser perdonado. A veces he dicho que si hubiera sido un diputado del Knesset habría dicho y hecho otras cosas en defensa de los derechos civiles y democráticos de m
i sociedad y de mi Estado, de su carácter laico, de la certeza del derecho, del respeto a los marginados y a las minorías. Todo mi acto de amor es explícito, hasta el punto que se podría sospechar de una parcialidad inconsciente por la realidad de Israel, mientras que existe una consciente, difícil, dramática y convencida expresión de amor a toda mujer y a todo hombre de Palestina. Por lo que se refiere a nosotros, no elegimos entre Israel, los palestinos y todos los demás. Hago hincapié que la tragedia del momento que vivimos está expresada por el hecho que una opción que ha sido y sigue siendo de guerra implica necesariamente el empobrecimiento de los unos y los otros, ocasionando así un empeoramiento. De ésta deriva la convicción que en los errores, en los límites de la maldad de cada uno, estriba lo máximo de vida, de decoro y dignidad que los ciudadanos del Oriente Medio logran obtener de sus Estados. Esta es la realidad con la cual debemos enfrentarnos. Y es por esta razón que nosotros estamos contrari
os a una conferencia que ponga alrededor de una mesa a tiranos que a pesar de ser de derecha, de centro o de izquierda son siempre tiranos. Quizás haya entre ellos alguien con una dosis de liberalismo mayor que los demás, pero no olvidemos que para ellos la vida de las mujeres sobre todo y de los hombres no es la de ciudadanos sino la de súbditos y muy a menudo de carne de cañón.