Moción general aprobada por el XVI Congreso (extraordinario) del PR


Moción general aprobada por el XVI Congreso (extraordinario) del PR
Roma, 16, 17 y 18 de julio de 1976

SUMARIO: Con motivo de las elecciones generales italianas - anticipadas - del 20 de junio de 1976, el Partido radical presenta, por primera vez en su historia, sus propias listas electorales en todo el territorio nacional.
Al término de una campaña electoral dramática - entre otras cosas, para obtener una repartición más ecuánime del tiempo en los espacios televisivos reservados a la propaganda, Pannella se ve obligado a recurrir por primera vez a la huelga de sed - el Partido radical alcanza el quorum y obtiene representación parlamentaria de cuatro diputados. Al día siguiente de este viraje en la vida política radical, se celebra en Roma, en julio, el XVI Congreso extraordinario. Las decisiones más significativas corresponden a la estructuración del partido y a la financiación pública.
La indicación que se desprende de los trabajos congresuales consiste en "desorganizarse científicamente". No abarrotar al partido federal de responsabilidades, sino favorecer en cualquier punto de Italia los brotes de iniciativas de lucha y de realidades asociativas. El Congreso afronta, además, un problema que la nueva situación institucional impone, el de la financiación pública. La moción congresual fija un primer punto de lo que será un recorrido para sucesivas aproximaciones: no utilizar los fondos de la financiación pública para la estructura del Partido.
("Las luchas, las conquistas y las propuestas radicales a través de los documentos congresuales y el estatuto" - noviembre de 1985 - A cargo de Maurizio Griffo - Opúsculo editado por la tesorería del Partido radical).


MOCION GENERAL

EL XVI Congreso (extraordinario) del Partido radical, reunido en Roma el 16, 17 y 18 de julio, saluda a los 400.000 electores que han votado a las listas radicales, a los miles de nuevos militantes y a los centenares de nuevas asociaciones que se han constituido durante la campaña electoral.
Mientras la representación parlamentaria conquista un nuevo instrumento para hacer avanzar sus luchas en el seno de las instituciones, el Partido radical sabe que no serán estos cuatro compañeros en el Parlamento los que modifiquen la situación política italiana y hagan que venza la estrategia de la alternativa, si en elpaís no sigue existiendo, más fuerte y aguerrido, el partido de la desobediencia civil, de la no violencia, de los instrumentos de democracia directa y de los referéndums.
Con estas características y con estos métodos que hasta el momento presente han caracterizado su acción plítica, sus iniciativas y sus éxitos, el Partido reanudará y desarrollará su intransigente oposición al régimen.
El Congreso denuncia la política corporativa y de lucha que se ha extendido a las dos máximas asambleas electivas, las interpretaciones restrictivas de los reglamentos parlamentarios que parecen confirmar la voluntad de reducir el Parlamento a mera cámara de grabación de las decisiones tomadas fuera de éste, la praxis de discriminación con respecto a los grupos parlamentarios radical y demoproletario en la composición de importantes órganos parlamentarios, que prosigue la discriminación anteriormente ejercida contra las minorías no representadas en el Parlamento y contra los grupos extraparlamentarios.
La búsqueda de convergencias entre la Democracia cristiana y los partidos de izquierda y los esfuerzos que se están llevando a cabo para determinar nuevos equilibrios políticos de gobierno alejan a la izquierda del deber urgente de preparar y asegurar un programa común, alternativo, que es el único camino posible para afrontar y resolver la grave crisis institucional, política y económica que está atravesando el país.
A pesar de ello, el Partido radical considera que las elecciones del 20 de junio han creado, con la revalorización de la izquierda, las condiciones, por lo menos numéricas para llevar a cabo una acción legislativa que puede plantear con perspectivas de éxito a corto plazo el objetivo de la reforma de toda la ordenación jurídica en la dirección de la plena construcción de un Estado democrático.

EN 1977 referéndums unitarios

El Partido radical se debe preparar para volver a plantear en 1977 una serie de referéndums abolitivos que con un amplio consentimiento de masa en el país permitan que se pueda perseguir en el Parlamento dicha acción legislativa.
El Congreso envía un cordial saludo a los compañeros del Psi que empiezan a afrontar un difícil debate y una lucha interior. El Partido radical seguirá con atención, abierto a toda forma de colaboración, este debate, confiando en que se pueda encontrar de nuevo un Psi profundamente renovado en la cita del proceso, urgente y necesario, de refundación del elemento socialista liberal de la izquierda italiana.
Mientras confía en que sea posible llevar acabo una confrontación teórica y política entre el Psi y el Partido radical libre de prejuicios, el Congreso espera que la primera contribución de los radicales a tal proceso de refundación sea la de reforzar la organización socialista, liberal del Partido radical, del Mld (Movimiento para la liberación de la mujer), del Movimiento a favor de los derechos civiles, es decir, la diversidad socialista que con el 20 de junio ha empezado a encontrar su primera expresión electoral, como polo de agregación de nuevas fuerzas socialistas ante el fenómeno de distribución y dispersión del área socialista y el englobamiento progresivo y creciente en las estructuras y en la zona de influencia del Pci.
El XVI Congreso saluda a las compañeras y a los compañeros que luchan en el Partido Comunista italiano por construir una sociedad más justa y libre; confirma de nuevo la disponibilidad del Partido radical, ya expresada en el Congreso de Florencia, a llevar a cabo una confrontación política con el Pci, para que se estudien los desacuerdos y los contrastes, los motivos reales y privados de la práctica de la diatriba y del insulto incompatible entre partidos que han encontrado y todavía tienen que seguir encontrando momentos significativos de convergencia en las luchas de la izquierda del país.
El Congreso, por último, confirma su voluntad de diálogo constructivo y unitario con los partidos y los movimientos del cártel de Democracia proletaria.

Iniciativas y asociaciones autogestionadas

La participación en las elecciones ha sido un acelerador y un multiplicador del proceso de ampliazión y refuerzo de la organización radical:

1) se ha duplicado con creces el número de inscritos, de los que apoyan el Partido financieramente no inscritos y de las asociaciones radicales;

2) las nuevas realidades asociativas que se han formado crean las condiciones y las posibilidades de realizar en casi todas las regiones los Partidos radicales regionales previstos por el estatuto;

3) en las grandes ciudades, y en especial en Roma, las nuevas dimensiones crean las condiciones para una diversa calidad de la organización y de la presencia radical;

4) se abre, por último, la posibilidad de que se produzcan iniciativas autónomas en nuevos sectores de acción política y de intervención, en los que hasta el momento presente, ha faltado la iniciativa radical. Este desarrollo organizativo del Partido debe realizarse según las indicaciones liberales, de autogestión y federativas del estatuto. Hay que impedir que las estructuras nacionales del Partido, las de los partidos regionales ya constituidos y las asociativas de las distintas ciudades rechacen, en vez de acoger, las nuevas energías y potencialidades militantes, mucho más amplias que las existentes antes de las elecciones.
Es necesario desordenar el Partido en la praxis, en los instrumentos y en los estatutos para permitir que se produzca la nueva organización, el nuevo desarrollo a partir de la nueva ralidad militante y asociativa que se está llevando a cabo, según las siguientes líneas: estructuras nacionales con instrumentos ágiles de organización, de información y de servicio; partidos regionales que se concentren también en los pocos puntos de iniciativa común y para el resto en tareas de coordinación y de servicio para favorecer el nacimiento y el desarrollo de una multiplicidad de experiencias y de agregaciones asociativas, confiadas a la autogestión de antiguos y nuevos militantes.

Para octubre los partidos regionales

Para favorecer este proceso, el XVI Congreso del Partido radical debe considerarse como el primer momento de la preparación del Congreso ordinario de noviembre.
El Consejo federativo, las asambleas de todas las asociaciones, los congresos regionales, según los plazos previstos por una moción alegada, serán momentos centrales de esta preparación precongresual, que deberá presentar al Congreso nacional:

- las propuestas de opción política;
- las iniciativas de masa y de democracia directa que ocuparán al partido enel 1977;
- las normas para poner a la práctica el estatuto para la gestión del Partido;
- todas las propuestas contenidas en el informe del secretario del Partido, en los informes de las comisiones y en las demás actas congresuales.

El XVI Congreso extraordinario toma nota del debate y de las conclusiones de la Comisión »Puesta en práctica del estatuto y organización de los partidos regionales y en relación con la exigencia de asegurar una adecuada preparación para el Congreso extraordinario del próximo mes de noviembre da mandato al secretario nacional para que predisponga la difusión entre las asociaciones y los partidos regionales los resultados de las mismas comisiones, para que el Consejo federativo, en una reunión especial, pueda evaluar las propuestas, previamente discutidas, sobre la estructura del Partido, la dispensación de carnets y las modificaciones estatutarias.
El XVI Congreso del Partido radical instituye una comisión de cinco miembros para examinar los estatutos de los partidos regionales y de las asociaciones, para que el Consejo federativo pueda llevara cabo un análisis de sus características y de su significado político.
A continuación, el Congreso indica una serie de actividades para los próximos meses:

- antes del 10 de agosto, envío de las actas del Congreso a todos los militantes y los que apoyan económicamente al Partido;
- antes de finales de julio, una reunión del Consejo federativo para el examen y el planteamiento del debate precongresual;
- antes de la primera semana de septiembre, una reunión del Consejo federativo ampliada a los representantes de las asociaciones locales, para debatir y organizar el congreso y esudiar el problema de las elecciones circunscripcinales;
- antes del 15 de septiembre, desarrollo de todas las asambleas asociativas para la aprobación del estatuto asociativo y para el debate precongresual;
- antes del 24 de octubre, desarrollo de todos los congresos regionales para la aprobación de los estatutos y de las propuestas precongresuales.

Porqué »no a la financiación pública de los partidos

El XVI Congreso extraordinario del Partido radical delibera, además, de ratificar la decisión tomada por el Consejo federativo del pasado 5 de julio, de rechazar la financiación ordinaria pública de los partidos.
Al afirmar de nuevo el dato que caracteriza el principio de la autofinanciación de las fuerzas políticas, da mandato al secretario nacional para que proceda a la constitución de un grupo de trabajo que presente al Congreso, previo visto bueno del Consejo federativo, un proyecto de ley que sustituya al actual, que prevea el suministro por parte del Estado de los servicios necesarios para llevar a cabo la actividad política de los partidos y no a mantener los aparatos burocráticos y el rembolso electoral en forma igual a todas las organizaciones que hayan presentado sus listas en todas las circunscripciones y hayan alcanzado un resultado mínimo por definir.
Da mandato al secretario nacional para que retire la cuota del fondo de financiación de los partidos que corresponde al Partido radical, para evitar que ésta se distribuya entre los demás partidos, y así mismo de congelarla en un fondo especial paralizado hasta el momento e que se revise la ley según los principios anteriormente descritos y poner en práctica todas las iniciativas de lucha (incluida la celebración de un referéndum abolitivo) para alcanzar dicho objetivo.
Da mandato al secretario nacional para que recaude la cuota de rembolso de los gastos electorales al partido y al tesorero nacional, en colaboración con los tesoreros de los partidos regionales, para establecer los criterios y la medida para la repartición como cobertura de las deudas efectivas entre partido federal, partidos regionales y asociaciones radicales, considerando los balances que se deberán presentar antes del 30 de agosto a la tesorería del partido federal debidamente firmados y documentados, según los esquemas unificados ya predispuestos, así como la exigencia operativa común de llevar a cabo iniciativas tanto a nivel local como nacional.