Miembros del Partido Radical italiano marcharon con Damas de Blanco


EFE

La Habana, 18 mar (EFE).- Un grupo de cinco miembros del Partido Radical italiano participó hoy en la marcha que realizaron en La Habana las Damas de Blanco, en coincidencia con el cuarto aniversario del inicio de las detenciones de 75 disidentes en 2003.
Más de medio centenar de Damas de Blanco, como se denomina al colectivo de mujeres familiares de los 75, marcharon, como hacen habitualmente todos los domingos, por la Quinta Avenida habanera para reclamar la libertad de los presos, tras asistir a misa a la Iglesia de Santa Rita.
El eurodiputado Marco Cappato, el diputado italiano Maurizio Turco y María Fida Moro, ex diputada e hija del primer ministro italiano Aldo Moro, asesinado en 1978, formaban parte del grupo de la formación italiana, integrado en el Partido Radical Transnacional y No Violento, organización que trabaja con la ONU en la promoción de la democracia y el estado de derecho.
"Hemos venido para manifestar nuestro apoyo esperando que esto pueda servir para que muy pronto se produzca la liberación de todos los presos políticos", indicó Capatto a la prensa, tras asistir a la misa y mostrar una pancarta con el lema "Libertad y No Violencia para Cuba".
El eurodiputado italiano manifestó su esperanza en que "el apoyo de los activistas internacionales pueda facilitar la liberación de esos presos que no han hecho nada malo sino manifestar sus propias opiniones".
Capatto señaló que no espera ninguna reacción del gobierno cubano en respuesta a su presencia en la isla, ya que, según dijo, no son "provocadores" y han participado en la marcha de forma "completamente pacífica".
"Los provocadores son agresivos y violentos y nosotros no somos agresivos ni violentos, entonces espero que nadie vaya a decir nada", indicó.
Las Damas de Blanco agradecieron la presencia de los activistas italianos, que desvelaron que habían decidido venir a Cuba hace algunas semanas sin ponerse en contacto con este colectivo de mujeres y aún no tienen fecha de partida del país.
"No hablamos con nadie para no hacer fracasar el plan, la primera cosa para nosotros es sumarnos para pedir la liberación de los presos políticos, la libertad en la isla y esperamos que esto pueda ser una señal para la comunidad internacional", agregó.
Los 75 fueron condenados en la primavera de 2003 en juicios sumarísimos bajo los cargos de conspirar con Estados Unidos, atentar contra la independencia del Estado y socavar los principios de la revolución.
De ellos, 59 permanecen en prisión y 16 fueron beneficiados con licencias extrapenales por motivos de salud.
De estos últimos, cuatro residen actualmente fuera de Cuba y uno, Miguel Tamayo Valdés, falleció el pasado mes de enero en La Habana.