Los 75, cuatro años después


El Pais

Los opositores cubanos conmemoran la peor ola represiva del régimen
"Éste es un día muy triste para mí", dice Héctor Palacios, uno de los miembros destacados del Grupo 75, al recordar en su apartamento de La Habana el inicio de la peor ola de arrestos realizada jamás por el Gobierno de Fidel Castro contra la oposición, en la primavera de 2003. Palacios tenía entonces 62 años, y recuerda cómo su casa fue tomada por 30 ó 40 personas, "entre policías, fiscales y miembros de los Comités de Defensa de la Revolución". La guerra de Irak acababa de comenzar, y en sólo tres días, entre el 18 y el 20 de marzo, 75 activistas fueron detenidos; dos semanas después, todos fueron condenados en juicios sumarísimos a penas severas -20 años de cárcel, la mayoría- acusados de "conspirar con EE UU" y de "subversión".
Al conmemorarse el cuarto aniversario, 59 de los opositores siguen en prisión: "Dieciséis fuimos excarcelados con una licencia extrapenal por motivos de salud; cuatro han salido del país [incluido el poeta Raúl Rivero]
y uno, Miguel Valdés Tamayo, falleció y es ya un mártir", dice Palacios. Condenado a 25 años y liberado en diciembre, tras ser operado tres veces durante su cautiverio, asegura: "De los que siguen en prisión, 31 tienen problemas de salud, y los que estamos con licencia extrapenal podemos volver a presidio cuando quieran las autoridades".
Para recordar la Primavera Negra y en demanda de la liberación de los opositores, las Damas de Blanco, un colectivo que reúne a madres, esposas y familiares de los presos, se movilizan desde el sábado con ayunos, misas, caminatas y "otras actividades" que no quieren revelar. El sábado, el grupo -Premio Sajarov del Parlamento Europeo en 2005-, dio a conocer una carta al rey Juan Carlos en la que le piden que interceda por sus familiares, igual que han hecho con el papa Benedicto XVI.
Ayer, tras asistir a un servicio religioso, medio centenar de Damas de Blanco desfilaron por La Habana, pero en un hecho inusual, el grupo fue acompañado por el ex eurodiputado Marco Capatto y otros miembros del Partido Radical italiano, que exhibieron una tela con la consigna "Libertad y No Violencia para Cuba".
Palacios cree que hay pocas esperanzas de lograr la liberación de sus compañeros. También es pesimista Óscar Espinosa Chepe, otro miembro del Grupo de los 75 en libertad provisional, que considera frustradas las expectativas de cambio tras la enfermedad de Fidel Castro. Castro delegó poderes en su hermano Raúl y un equipo provisional el 31 de julio, tras someterse a una operación quirúrgica de la que aún no se ha recuperado. "Al principio algunas señales parecían apuntar a un cambio, pero ahora todo es desanimante", dice Chepe. Para Palacios, Cuba está en una situación de "parálisis", en la que nadie se atreve a tomar decisiones y mucho menos sobre los 75, que es un "asunto de Fidel". "El problema", resume Palacios, "es que Fidel sigue mandando; Raúl es sólo un administrador