Entre balcanización y democracia


Entre balcanización y democracia

SUMARIO: La República Eslovena y la República Croata han llegado a ser independientes a través de elecciones o referéndum, cuyo carácter democrático no ha sido negado por nadie. Estas ofrecían una confederación yugoslava en el marco de una adhesión a la Europa unida es decir a la Comunidad europea. Reconocer en vez de negar cobarde y absurdamente estos acontecimientos históricos, era y es necesario para la paz.
(El Partido Nuevo, n.4, Septiembre 1991)


Mientras escribimos estas líneas, en la ex Yugoslavia los ejércitos se mantienen generando muerte contra los pueblos que la constituían. Los pacifistas tradicionales, así como los demócratas satisfechos de las »democracias reales están atormentados, desolados e impotentes ante todos los hechos y situaciones que les ha tocado vivir.
Durante una década los militantes del Partido Radical, sus exponentes políticos y parlamentarios en las plazas, en las calles, en los Parlamentos y en los Palacios del poder yugoslavo habían tratado de exorcizar lo inevitable. Empezamos a hablar de »Europe now y democracia política como alternativa al caos, a la desesperación y al fracaso social, económico, moral. Hemos continuado a hablar hasta gritar. Por esta razón, en 1989, tratamos de celebrar nuestro Congreso en Zagreb y sólo pudimos celebrar nuestro Consejo Federal en Eslovenia.
En el Parlamento Italiano y en el Europeo hemos tratado cotidianamente y con mayor fuerza de hacer prevalecer la razón. En cambio, en Europa y en el mundo, así como en Yugoslavia, prevalecieron la locura y la negación a ver los acontecimientos.
El envío de tropas de la UEO es de por sí ilusorio, quizás contraproducente. Significa la trasformación de la »ex República en un nuevo Líbano. Significa el silencio y a veces, la muerte de la razón y de los razonables. El Partido Radical desde hace tiempo ha sido abandonado por aquéllos que lo escogieron, durante la dictadura, víctimas de la ilusión nacional-democrática, en realidad nacional-partidocrática.
Pero nosotros llamamos su atención hacia esta convicción: es posible llegar a la raíz del problema sólo si se lucha inmediata y radicalmente en pro de la libertad y de la democracia en Serbia y en Belgrado; sólo si se lucha contra el poder nacional-comunista, racista, autoritario, o bien totalitario, del Presidente serbio Milosevic; sólo si se tiene conciencia que en Serbia no sólo el pueblo albanés de Kosovo sino los propios demócratas están en peligro aun más que en el pasado a causa del monopartidismo.
En Kosovo, los albaneses oprimidos no han tomado las armas, no han reaccionado a la violencia recurriendo a la violencia. Por esta razón Europa e Italia deben olvidarlos, traicionarlos y abandonarlos? O, en cambio no es preciso solicitar la expulsión de Belgrado de la ONU, y la ruptura de todas las relaciones con el Gobierno central que se ha convertido en un mero e inútil encubridor de la violencia serbia, a pesar de las buenas intenciones individuales del Presidente Markovic?
La República eslovena y la República croata han llegado a ser independientes durante elecciones o referéndum, cuyo pleno carácter democrático no pudo ser negado por nadie. Ellas ofrecían una Confederación yugoslava en el marco de una asociación a la Europa unida, a la Comunidad Europea. El reconocimiento de estos acontecimientos históricos en lugar de su absurda y cobarde negación era y es esencial a favor de la paz. En cambio, no es necesaria ni útil una paz en pro de la unidad »yugoslava , muerta y enterrada por ahora, por responsabilidad de Serbia.
El Partido Radical no puede todavía actuar como un gran Partido, una gran fuerza política internacional y democrática transnacional y desde luego también »yugoslava ; sin embargo, los trabajos de la primera sesión del Consejo Federal (que ha representado a nivel embrionario lo que deberá ser el sujeto transnacional) nos permitieron elaborar un documento político sobre la situación de la ex Yugoslavia que es también una propuesta de acción. El documento, publicado en esta página, es el resultado del conocimiento de la situación que el Partido Radical ha madurado durante estos años y es obligatorio sólo para los órganos directivos.