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EL PE SIEMPRE DEDICA A CHINA OBSERVACIONES CÍNICAS
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Diario del Pueblo Chino, 9 de Mayo 2002-05-15 Aunque la Guerra Fría concluyó hace tiempo, algunos miembros del Parlamento Europeo (PE) siguen sin apearse de su “mentalidad de guerra fría”, algunos de ellos están inclinados a armar grandes escándalos sobre la llamada “cuestión tibetana”, o la “cuestión taiwanesa” o la “cuestión de los derechos humanos en China” para complacer al público con el alboroto; desde luego no faltan miembros del PE que son más objetivos y aparecen como más amistosos hacia China, aunque actualmente, bajo la fuerte presión de la opinión occidental, con frecuencia no se atreven a hablar en valiente defensa de la justicia por temor a provocar enfrentamientos.
Es algo de lo más común en los años recientes que el Parlamento Europeo se incline a hallar faltas en China. El 14 de Marzo, el PE aprobó una resolución pidiendo a la Comisión y a los estados miembros de la Unión Europea (UE), que apoyasen la petición de Taiwan de “unirse” como observadora a la Organización Mundial de la Salud (OMS). El 11 de Abril, mientras se discutía y aprobaba el documento estratégico de la UE referido al desarrollo de las relaciones con China, el Parlamento Europeo volvió a repetir el viejo truco. Aunque la resolución incluye contenidos positivos que favorecen el desarrollo de contactos con China, añade, sin embargo, opiniones relativas a las sedicentes cuestiones del Tíbet y Taiwan, que consiguieron alegrar a las autoridades de Taiwan por un tiempo. Aunque la resolución del PE carece de fuerza de implicación en la formulación de las políticas exteriores de la UE, portavoces del Ministerio de Asuntos Exteriores chino y del departamento correspondiente del Congreso Nacional Popular Chino (NPC) citaron respectivamente y lamentaron la decisión del PE, indicando la justa postura de China acerca del celo en la no interferencia en sus asuntos internos.
El altisonante tono antichino del PE El Parlamento Europeo en los años recientes ha aprobado muchas resoluciones relativas a China, que comprendían la sedicente cuestión del Tíbet, la cuestión de Taiwan y la cuestión de los derechos humanos en China. Y aún más, en 1988 y en 2001 el PE invitó por dos veces al Dalai Lama a entrevistarse con periodistas y a hacer discursos ante el Parlamento Europeo, dotándole de una plataforma para sus tentativas de desgarrar la patria. El año pasado, el PE también intentó invitar a Chen Sui-Bian a recibir algún tipo de “medalla de la libertad”, y sólo el insistente rechazo de Francia a concederle un visado fue lo que impidió a Chen realizar el viaje a Estrasburgo. En una palabra, respecto al desarrollo de relaciones con China, el PE está con frecuencia fuera de sintonía con la Comisión y el Consejo de Europa (CE), el PE adopta con frecuencia resoluciones poco amistosas hacia China e incluso presiona a la Comisión Europea.
Hay muchas razones para explicar porqué el PE actúa de ese modo.
Primero, hablando en términos de cuestiones principales, aunque la guerra fría haya terminado, muchos políticos occidentales están lejos de haber depuesto su “mentalidad de guerra fría”, por el contrario, han intensificado su oposición a un país socialista como China, que persiste en seguir por su propia senda. Así que invariablemente sacan faltas a China, midiendo y tratando todo lo chino con “doble vara” y con “cristales de color”.
Segundo, la cuestión actual de los derechos humanos es una de las disputadas “cuestiones calientes” entre el Norte y el Sur, y por tanto uno de los tópicos recurrentes de los políticos occidentales. Algunos miembros del Parlamento Europeo hacen muchas alharacas acerca de los derechos humanos para agradar al público con el jaleo, y China se convierte así en el “blanco natural” de sus ataques.
Tercero, aunque no faltan parlamentarios más objetivos y mejor dispuestos hacia China, que, bajo la fuerte presión a la que están sometidos actualmente por parte de la opinión pública occidental, no se atreven a hablar con decisión en defensa de la justicia por miedo a provocar enfrentamientos. Como resultado, la voz de la amistad hacia China es débil en el Parlamento Europeo, y eso no puede pasarse por alto. Enfrente, un puñado de parlamentarios que albergan fuertes prejuicios y se oponen denodadamente a China, actúan prepotentemente, derrochan energías y se implican en iniciativas activistas, incesantemente exponen falsedades, agitan y revuelven el Parlamento Europeo y de esta manera se convierten en los malvados promotores de variadas mociones antichinas. Además, entre las diversas piezas de información sobre China disponibles en el Parlamento Europeo (y también en muchos países occidentales) muchas vienen de fuerzas separatistas del exterior y de organizaciones no gubernamentales, así como de medios de comunicación occidentales. La mayor parte de estos elementos de información son unilaterales, negativos e incluso confunden el negro con el blanco. Los parlamentarios difícilmentre pueden, pues, hacerse una idea objetiva y de conjunto de China. Además, la banda del Dalai y las autoridades de Taiwan han contemplado siempre al Parlamento Europeo como un elemento principal a poner de su lado, además, azuzado por los elementos clave antichinos del Parlamento, el Parlamento Europeo ha adoptado en bastantes ocasiones resoluciones acerca de la “cuestión tibetana” y de la “cuestión taiwanesa”. EL PE ha permitido también a ciertos elementos del “Turquestán Oriental” celebrar seminarios acerca del “Turquestán Oriental” en las dependencias del Parlamento, proporcionándoles un lugar desde el que desarrollar actividades antichinas.
Dupuis y la vanguardia antichina del PE
Diríamos que no hay muchos europarlamentarios que adopten una actitud intransigente hacia China, pero éstos tienen una gran capacidad y pertenecen a diferentes partidos políticos y otras organizaciones del parlamento, se coordinan unos con otros y se alían con ciertas organizaciones no gubernamentales para orquestar los pitidos contra China. El elemento más dinámico de todos ellos es Olivier Dupuis, que no tiene afiliación partítica.
Dupuis, un belga, es un tipo radical e intolerante, que es la vanguardia de las fuerzas antichinas en el Parlamento Europeo. Su prejuicio contra China se ha convertido en él casi en manía histérica. Cuando ve a personas que se oponen al gobierno chino, se excita particularmente dirigiéndose a ellos como “camaradas de armas en la misma trinchera”. Pero cuando se encuentra con personas que sienten amistad hacia China, habla mal de ellas sin consideracion de su cualidad de eurodiputado. Tiene una muy pobre relación con otras personas, incluso algunos miembros del PE apenas han velado su criticismo respecto a él. Un importante miembro español del Parlamento dijo a este corresponsal cómo en cierta ocasión tuvo una enganchada con él. Dupuis, que se define a sí mismo como “defensor de los derechos humanos” en el Parlamento Europeo, acusó al mencionado parlamentario de falta de coraje en la defensa de los “derechos humanos”, no esperándose que ese parlamentario fuese un veterano luchador contra la dictadura de Franco en el pasado, y hubiese sufrido prisión por luchar por los derechos humanos. El parlamentario respondió a Dupuis tajantemente. “Hasta que no tenga Vd. la experiencia de ser puesto entre rejas, no está cualificado para hablarme sobre derechos humanos”. Esas palabras dejaron encogido a Dupuis y ambos han dejado de hablarse desde entonces.
La postura antichina obstinada e irrazonable de Dupuis está clara desde un suceso. Los diplomáticos chinos suelen invitar a algunos miembros del PE a recepciones en la embajada china, y Dupuis una vez también fue recibido.
En el momento de despedirse tras la cena, Dupuis, ignorando el mínimo protocolo diplomático, dijo a los diplomáticos chinos: “Me han invitado vds. hoy a un banquete, sin embargo, hasta que no caigan vds. en cuanto que miembros del Partido Comunista Chino, les seguiré combatiendo.”
Dupuis, debido a su prejuicio antichino profundamente arraigado, da apoyo sin fisuras a los individuos que en el extranjero claman por la “independencia del Tíbet”, la “independencia de Xingiang”, el “movimiento democrático” o los fieles de “Falun Gong”. Aprovechando de su capacidad como miembro del PE, ha organizado varios debates orientados a la división y el vilipendio de China, y a preparar iniciativas parlamentarias antichinas. También ha participado en manifestaciones convocadas por fuerzas antichinas, respaldando y aupando fuerzas hostiles a China. En una ocasión, en una reunión de partidarios de la “independencia del Tíbet” convocada por el Parlamento Europeo, este corresponsal vió a Dupuis saludar cordialmente a las organizaciones de apoyo a la “independencia del Tíbet” del Este y el Oeste de Europa, haciendo guiños a unos y otros que les hacían parecer viejos amigos. Está claro hasta qué punto Dupuis se ha dejado comprometer en la organización europea antichina.
Muchas resoluciones, atribuciones limitadas
El PE ha aprobado muchas veces propuestas antichinas, ¿pero, en qué medida afectan a la formulación de la política europea? Un funcionario de la Comisión Europea dijo una vez a este corresponsal que los miembros del PE tienen derecho a vocear sus opiniones, que el PE representa las diversas fuerzas de de la cancha política europea, y que, sin embargo, la Comisión Europea y la CE, como instancias responsables que son, no pueden actuar obedeciendo al impulso de la tentación inmediata en la formulación de sus políticas, sino que por el contrario deben tomar en consideración los beneficios económicos y políticos de la UE en su conjunto.
En la opinión de este corresponsal, en relación al desarrollo de las relaciones con China, parece excesivo decir que decisiones importantes del PE carecen de influencia, pero es bastante adecuado decir que no tienen mucha influencia en la formulación de de las políticas de la Comisión de la UE o del Comité.
Hace muchos años que el PE ha estado intentando presionar a la Comisión Europea y al CE, y ha intentado tomar una actitud intransigente hacia China en cuestiones como los derechos humanos, sin embargo, la Comisión Europea y el CE siguen adoptando una actitud positiva hacia el desarrollo de relaciones con China. El diálogo bilateral sobre derechos humanos entre China y Europa ha seguido siendo fluido, y el desarrollo de lazos bilaterales ha sido vigoroso y provechoso.
Saber los procesos de aprobación de las resoluciones del PE puede ayudar a juzgar el valor de las mismas. Muchas de las resoluciones del PE pasaron por el siguiente proceso: se originaron entre varios parlamentarios, y se votaron en una sesión general tras discusión en los comités relevantes. Salvo para las decisiones más importantes, en el momento de voto de las resoluciones bastantes miembros del parlamento suelen estar ausentes, y muchas resoluciones aprobadas en el pasado referidas a China lo fueron así.
Diríamos que esas resoluciones sólo reflejan la inclinación política de algunos eurodiputados, antes que ser decisiones del Parlamento Europeo. En lo que concierne a si los dichos y hechos de tales políticos deben ser tenidos por relevantes, diferentes personas pueden tener diferentes ideas. Los políticos occidentales, que jamás desean que les dejen al descubierto, se han alzado para armar jaleo. Después de que uno haya entendido esta característica, uno no debe tomar demasiado en serio sus posturas ni sus palabras.
Es algo de lo más común en los años recientes que el Parlamento Europeo se incline a hallar faltas en China. El 14 de Marzo, el PE aprobó una resolución pidiendo a la Comisión y a los estados miembros de la Unión Europea (UE), que apoyasen la petición de Taiwan de “unirse” como observadora a la Organización Mundial de la Salud (OMS). El 11 de Abril, mientras se discutía y aprobaba el documento estratégico de la UE referido al desarrollo de las relaciones con China, el Parlamento Europeo volvió a repetir el viejo truco. Aunque la resolución incluye contenidos positivos que favorecen el desarrollo de contactos con China, añade, sin embargo, opiniones relativas a las sedicentes cuestiones del Tíbet y Taiwan, que consiguieron alegrar a las autoridades de Taiwan por un tiempo. Aunque la resolución del PE carece de fuerza de implicación en la formulación de las políticas exteriores de la UE, portavoces del Ministerio de Asuntos Exteriores chino y del departamento correspondiente del Congreso Nacional Popular Chino (NPC) citaron respectivamente y lamentaron la decisión del PE, indicando la justa postura de China acerca del celo en la no interferencia en sus asuntos internos.
El altisonante tono antichino del PE El Parlamento Europeo en los años recientes ha aprobado muchas resoluciones relativas a China, que comprendían la sedicente cuestión del Tíbet, la cuestión de Taiwan y la cuestión de los derechos humanos en China. Y aún más, en 1988 y en 2001 el PE invitó por dos veces al Dalai Lama a entrevistarse con periodistas y a hacer discursos ante el Parlamento Europeo, dotándole de una plataforma para sus tentativas de desgarrar la patria. El año pasado, el PE también intentó invitar a Chen Sui-Bian a recibir algún tipo de “medalla de la libertad”, y sólo el insistente rechazo de Francia a concederle un visado fue lo que impidió a Chen realizar el viaje a Estrasburgo. En una palabra, respecto al desarrollo de relaciones con China, el PE está con frecuencia fuera de sintonía con la Comisión y el Consejo de Europa (CE), el PE adopta con frecuencia resoluciones poco amistosas hacia China e incluso presiona a la Comisión Europea.
Hay muchas razones para explicar porqué el PE actúa de ese modo.
Primero, hablando en términos de cuestiones principales, aunque la guerra fría haya terminado, muchos políticos occidentales están lejos de haber depuesto su “mentalidad de guerra fría”, por el contrario, han intensificado su oposición a un país socialista como China, que persiste en seguir por su propia senda. Así que invariablemente sacan faltas a China, midiendo y tratando todo lo chino con “doble vara” y con “cristales de color”.
Segundo, la cuestión actual de los derechos humanos es una de las disputadas “cuestiones calientes” entre el Norte y el Sur, y por tanto uno de los tópicos recurrentes de los políticos occidentales. Algunos miembros del Parlamento Europeo hacen muchas alharacas acerca de los derechos humanos para agradar al público con el jaleo, y China se convierte así en el “blanco natural” de sus ataques.
Tercero, aunque no faltan parlamentarios más objetivos y mejor dispuestos hacia China, que, bajo la fuerte presión a la que están sometidos actualmente por parte de la opinión pública occidental, no se atreven a hablar con decisión en defensa de la justicia por miedo a provocar enfrentamientos. Como resultado, la voz de la amistad hacia China es débil en el Parlamento Europeo, y eso no puede pasarse por alto. Enfrente, un puñado de parlamentarios que albergan fuertes prejuicios y se oponen denodadamente a China, actúan prepotentemente, derrochan energías y se implican en iniciativas activistas, incesantemente exponen falsedades, agitan y revuelven el Parlamento Europeo y de esta manera se convierten en los malvados promotores de variadas mociones antichinas. Además, entre las diversas piezas de información sobre China disponibles en el Parlamento Europeo (y también en muchos países occidentales) muchas vienen de fuerzas separatistas del exterior y de organizaciones no gubernamentales, así como de medios de comunicación occidentales. La mayor parte de estos elementos de información son unilaterales, negativos e incluso confunden el negro con el blanco. Los parlamentarios difícilmentre pueden, pues, hacerse una idea objetiva y de conjunto de China. Además, la banda del Dalai y las autoridades de Taiwan han contemplado siempre al Parlamento Europeo como un elemento principal a poner de su lado, además, azuzado por los elementos clave antichinos del Parlamento, el Parlamento Europeo ha adoptado en bastantes ocasiones resoluciones acerca de la “cuestión tibetana” y de la “cuestión taiwanesa”. EL PE ha permitido también a ciertos elementos del “Turquestán Oriental” celebrar seminarios acerca del “Turquestán Oriental” en las dependencias del Parlamento, proporcionándoles un lugar desde el que desarrollar actividades antichinas.
Dupuis y la vanguardia antichina del PE
Diríamos que no hay muchos europarlamentarios que adopten una actitud intransigente hacia China, pero éstos tienen una gran capacidad y pertenecen a diferentes partidos políticos y otras organizaciones del parlamento, se coordinan unos con otros y se alían con ciertas organizaciones no gubernamentales para orquestar los pitidos contra China. El elemento más dinámico de todos ellos es Olivier Dupuis, que no tiene afiliación partítica.
Dupuis, un belga, es un tipo radical e intolerante, que es la vanguardia de las fuerzas antichinas en el Parlamento Europeo. Su prejuicio contra China se ha convertido en él casi en manía histérica. Cuando ve a personas que se oponen al gobierno chino, se excita particularmente dirigiéndose a ellos como “camaradas de armas en la misma trinchera”. Pero cuando se encuentra con personas que sienten amistad hacia China, habla mal de ellas sin consideracion de su cualidad de eurodiputado. Tiene una muy pobre relación con otras personas, incluso algunos miembros del PE apenas han velado su criticismo respecto a él. Un importante miembro español del Parlamento dijo a este corresponsal cómo en cierta ocasión tuvo una enganchada con él. Dupuis, que se define a sí mismo como “defensor de los derechos humanos” en el Parlamento Europeo, acusó al mencionado parlamentario de falta de coraje en la defensa de los “derechos humanos”, no esperándose que ese parlamentario fuese un veterano luchador contra la dictadura de Franco en el pasado, y hubiese sufrido prisión por luchar por los derechos humanos. El parlamentario respondió a Dupuis tajantemente. “Hasta que no tenga Vd. la experiencia de ser puesto entre rejas, no está cualificado para hablarme sobre derechos humanos”. Esas palabras dejaron encogido a Dupuis y ambos han dejado de hablarse desde entonces.
La postura antichina obstinada e irrazonable de Dupuis está clara desde un suceso. Los diplomáticos chinos suelen invitar a algunos miembros del PE a recepciones en la embajada china, y Dupuis una vez también fue recibido.
En el momento de despedirse tras la cena, Dupuis, ignorando el mínimo protocolo diplomático, dijo a los diplomáticos chinos: “Me han invitado vds. hoy a un banquete, sin embargo, hasta que no caigan vds. en cuanto que miembros del Partido Comunista Chino, les seguiré combatiendo.”
Dupuis, debido a su prejuicio antichino profundamente arraigado, da apoyo sin fisuras a los individuos que en el extranjero claman por la “independencia del Tíbet”, la “independencia de Xingiang”, el “movimiento democrático” o los fieles de “Falun Gong”. Aprovechando de su capacidad como miembro del PE, ha organizado varios debates orientados a la división y el vilipendio de China, y a preparar iniciativas parlamentarias antichinas. También ha participado en manifestaciones convocadas por fuerzas antichinas, respaldando y aupando fuerzas hostiles a China. En una ocasión, en una reunión de partidarios de la “independencia del Tíbet” convocada por el Parlamento Europeo, este corresponsal vió a Dupuis saludar cordialmente a las organizaciones de apoyo a la “independencia del Tíbet” del Este y el Oeste de Europa, haciendo guiños a unos y otros que les hacían parecer viejos amigos. Está claro hasta qué punto Dupuis se ha dejado comprometer en la organización europea antichina.
Muchas resoluciones, atribuciones limitadas
El PE ha aprobado muchas veces propuestas antichinas, ¿pero, en qué medida afectan a la formulación de la política europea? Un funcionario de la Comisión Europea dijo una vez a este corresponsal que los miembros del PE tienen derecho a vocear sus opiniones, que el PE representa las diversas fuerzas de de la cancha política europea, y que, sin embargo, la Comisión Europea y la CE, como instancias responsables que son, no pueden actuar obedeciendo al impulso de la tentación inmediata en la formulación de sus políticas, sino que por el contrario deben tomar en consideración los beneficios económicos y políticos de la UE en su conjunto.
En la opinión de este corresponsal, en relación al desarrollo de las relaciones con China, parece excesivo decir que decisiones importantes del PE carecen de influencia, pero es bastante adecuado decir que no tienen mucha influencia en la formulación de de las políticas de la Comisión de la UE o del Comité.
Hace muchos años que el PE ha estado intentando presionar a la Comisión Europea y al CE, y ha intentado tomar una actitud intransigente hacia China en cuestiones como los derechos humanos, sin embargo, la Comisión Europea y el CE siguen adoptando una actitud positiva hacia el desarrollo de relaciones con China. El diálogo bilateral sobre derechos humanos entre China y Europa ha seguido siendo fluido, y el desarrollo de lazos bilaterales ha sido vigoroso y provechoso.
Saber los procesos de aprobación de las resoluciones del PE puede ayudar a juzgar el valor de las mismas. Muchas de las resoluciones del PE pasaron por el siguiente proceso: se originaron entre varios parlamentarios, y se votaron en una sesión general tras discusión en los comités relevantes. Salvo para las decisiones más importantes, en el momento de voto de las resoluciones bastantes miembros del parlamento suelen estar ausentes, y muchas resoluciones aprobadas en el pasado referidas a China lo fueron así.
Diríamos que esas resoluciones sólo reflejan la inclinación política de algunos eurodiputados, antes que ser decisiones del Parlamento Europeo. En lo que concierne a si los dichos y hechos de tales políticos deben ser tenidos por relevantes, diferentes personas pueden tener diferentes ideas. Los políticos occidentales, que jamás desean que les dejen al descubierto, se han alzado para armar jaleo. Después de que uno haya entendido esta característica, uno no debe tomar demasiado en serio sus posturas ni sus palabras.
Gli iscritti e contribuenti 2012
| FRANCESCA T. MILANO | 200 euro |
| EUFEMIA T. MUGGIO' | 200 euro |
| AMBROGIO S. CASSINA DE' PECCHI | 200 euro |
| PIER PAOLO S. FROSINONE | 200 euro |
| DAVIDE R. MILANO | 200 euro |
| LORENA P. MONZA | 200 euro |
| DAVIDE L. MANTOVA | 200 euro |
| PAOLO G. ROMA | 200 euro |
| MARTA G. ROMA | 200 euro |
| ANNA MARIA D. ROMA | 200 euro |
| Total SUM | 397.572 euro |
Gruppi radicali nel mondo
Press Release
24/10/1996
China
EL PARLAMENTO EUROPEO CONCEDE EL PREMIO SAKHAROV AL MAS CELEBRE DISIDENTE CHINO, WEI JINGSHENG.
30/09/1996
China
DURANTE TRES DIAS, HASTA EL 2 DE OCTUBRE, ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DEL MATHAMA GANDHI, PARA LA LIBERACION DE DOS PRISIONEROS POLITICOS
Press Review
Documenti
05/01/2004
China QUESTIONS (EP)
Pregunta parlamentaria E-0005/04 de Olivier Dupuis (NI) a la Comisión y respuesta del Sr. Patten en nombre de la Comisión
09/09/2003
China QUESTIONS (EP)
Pregunta parlamentaria E-2781/03 de Maurizio Turco (NI), Marco Pannella (NI), Marco Cappato (NI), Benedetto Della Vedova (NI), Gianfranco Dell'Alba (NI) y Olivier Dupuis (NI) a la Comisión y respuesta del Sr. Patten en nombre de la Comisión
16/07/2003
China QUESTIONS (EP)
Pregunta parlamentaria E-2331/03 de Olivier Dupuis (NI) a la Comisión y respuesta del Sr. Patten <br>en nombre de la Comisión










