“Estas chicas son mujeres como yo”


El Pais

Amina, condenada a muerte por adulterio. “Me ocurra lo que me ocurra, el Islam está por encima de todo. Y no tengo miedo.”

“¿Si soy fuerte?” No lo sé, hago mi vida y cuido a mis hijos antes que nada.”
“No siento nada hacia las personas que me han acusado, lo que han hecho es cosa suya.”

“Yo vengo de un pueblecito, ¿cómo iba a saber que cosa es Miss Mundo?”. Amina Lawal habla en hausa, uno de los dialectos nigerianos. Ha llegado a Abuja, la capital del gran país africano, para encontrarse con una delegación de “Que nadie Toque a Caín”, una asociación que desde años combate ante la ONU para obtener una moratoria internacional de la pena de muerte. El traductor, un joven abogado del bufete que asiste a Amina en el proceso que tiene en curso, intenta explicarle en qué consiste un concurso de belleza. “Ya entiendo. Las Miss son mujeres como yo. Puedo imaginar qué es lo que sienten respecto a mi situación. Por lo que a mí respecta, lo mejor es que vengan a Nigeria: algo bueno puede venirme desde fuera”. Esto decía Amina Lawal unas pocas semanas antes de que las concursantes a Miss Mundo llegasen a Abuja y la situación se descontrolase.

Amina Lawal tiene 30 años y es musulmana. El 22 de Marzo pasado fue condenada por el tribunal islámico de Bakori, en Katsina, a la pena de muerte por lapidación. El delito cometido era el adulterio, la prueba su hija Wasila, nacida fuera del matrimonio. Con el apoyo legal de un grupo que lucha por los derechos de las mujeres en Nigeria, Amina apeló al tribunal islámico superior de Funtua. En Agosto pasado, el recurso fue rechazado, y según lo dispuesto por la sentencia, Amina Lawal será ejecutada en el 2004, cuando haya destetado a su hija.

¿No te casaste nunca?
“La primera vez tenía casi catorce años. Tuve dos hijos. Después mi marido empezó a tener problemas y se marchó. Luego me volví a casar y tuve otro hijo. Mi segundo marido no quería que viese a mis padres y le dejé. Más tarde tuve una relación con un hombre de mi pueblo, de ella ha nacido Wasila, mi hija.” Yahayu Muhammad, el padre de la chiquilla, citado en juicio, juró sobre el Corán que conocía a Amina, pero que no había tenido relación ninguna con ella, declaración suficiente para ser puesto en libertad por falta de pruebas.

¿A qué hombre has amado más en tu vida?
“A los tres, a cada uno en su momento. Pero yo no soy Dios y no sabría decir. Los tres me quisieron mucho.

¿Cómo fue que te detuvieron?
“De repente, me di cuenta de que estaba preñada. No me sentía bien. Cuando mi tripa empezó a crecer, llegaron a mi casa los militantes que viven en mi pueblo y me arrestaron. En Kurami todo el mundo conoce a todo el mundo.

¿Qué piensas de las personas que te acusaron?
“No siento nada hacia ellos. Lo que hicieron fue asunto suyo. Yo sólo respondo ante Dios.”

¿Qué pensaste cuando supiste que te habían condenado a la lapidación?
“En todo lo que ocurre hay una intervención divina. Esto es lo que pienso: Dios decide mi destino.”

¿Crees poder hacer algo para cambiar tu futuro?
“Nadie puede cambiar su propio destino. Sólo Dios puede hacerlo.”

¿Qué es lo que piensas de los que están contra la pena de muerte?
“Son ellos los que han decidido luchar contra ella porque piensan que es justo. Lo que hacen es bueno y espero que Dios les ayude.”

La ley musulmana te ha condenado por haber cometido el delito de adulterio. ¿Seguirás prestando fe a tu religión incluso si tienes que morir por su causa?
“Me suceda lo que me suceda, el Islam está por encima de todo.”

¿Qué es lo que representa Allah para ti?
“Dios lo es todo. Dios toma y da cualquier cosa. Allah es el supremo. Otros no pueden decir: ‘me lo impide la fe’. Sería blasfemia.”

El presidente Obasanjo ha afirmado que ninguna mujer será lapidada en Nigeria. ¿Qué piensas de esa declaración?
“Yo no sé leer. He oído hablar de lo que ha dicho. A lo que se me alcanza el presidente es una buena persona que está haciendo lo que puede por ayudarme”

¿Cuáles son tus sueños?
“No tengo aspiración alguna. Espero sólo que Dios quiera ayudarme en este trance difícil.”

¿Has ido a Lagos alguna vez?
“No. Esta es la primera vez que salgo de mi pueblo.”

Desde hace meses, periódicos y televisiones de medio mundo informan al público de tu caso. ¿Porqué has aceptado dar una entrevista?
“Sé que al ayudarme estáis siguiendo vuestro propio camino. No sería correcto no saliros al encuentro.”

¿Tienes pesadillas alguna vez?
“No me da miedo el futuro. Por eso no tengo malos sueños por la noche cuando me duermo.”

¿Qué es lo que te hace tan fuerte?
“No sé si soy fuerte. Hago mi vida. Miro por mis hijos antes que nada.”

¿Qué piensan tus padres de tu condición?
“Mi padre está muero. Mi madre está muy asustada.”

¿Qué futuro imaginas para tu hija?
“Sé que todo irá bien. Gente de todo el mundo me ha manifestado su solidaridad. Las cosas se resolverán de la mejor manera.”

¿Cómo pasas los días?
“Me ocupo de la casa y de mi hija.”

¿Ves la televisión?
“En mi casa no hay electricidad.”

¿Rezas?
“Sí, cinco veces al día”

¿Y qué pides en tus oraciones?
“Pido a Dios que me deje libre.”


Eleonora Zamparutti


(Entrevista sacada del documental TV “In the Name of God” 2002 Nexta Media. El documento íntegro se emitirá el viernes por la CNN.)