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Legalización
de las drogas: ¡Ya no estamos solos! |
"Hasta
hoy, hemos tomaado una sola vía: la represión. Cada vez más policía,
cada vez más arrestos, condenas cada vez más duras y el resultado lo
conocemos. Las mafias se hacen cada vez más ricas, los medios para luchar
contra la droga son cada vez más caros y sofisticados, el número de
toxicómanos es cada vez mayor, los crímenes relacionados con la droga
son cada vez más numerosos y las drogas llenan nuestras cárceles al
80%. Las respuestas son cada vez más ineficaces y el reto cada vez mayor
sobre todo si tenemos presente que sólo el 10% de los traficantes resulta
arestado".
"... no llegaremos a ninguna parte hasta que no consigamos separar la criminalidad del comercio de la droga y de los incentivos que presenta éste para el hampa."
"La ley que prohíbe las drogas es una ley de excepción.En vigor por más de tres cuartos de siglo, no ha conseguido, sin embargo, suprimir el abuso de drogas ni sus efectos perversos. Entiendo que hoy es preciso que los parlamentos reintegren la política sobre drogas al ámbito de las políticas democráticas y decidan legalizarlas para controlarlas mejor y prevenir sus consecuencias nefastas."
"Si el objetivo que quiere alcanzar América es el de privar a los criminales de los enormes beneficios derivados del tráfico de drogas, la teoría económica y el conjunto de la historia enseñan que el único camino consiste en la legalización".
"Las políticas pensadas y aplicadas para controlar los efectos y los problemas de las drogas han llevado a resultados desastrosos y muchas veces perversos. La prohibición es el principio fundamental que ha inspirado las políticas en materia de droga. Vistos los resultados, seguimos teniendo profundas dudas acerca de su eficacia. La política prohibicionista no consigue controlar el consumo de droga. Cada vez hay más criminalidad como consecuencia de la prohibición. Hay una mortalidad asociada tanto a la impureza de droga como al SIDA y otras enfermedades transmisibles que aumentan cada día a causa de la droga."
"En mi calidad de ministro de Asuntos Europeos, puedo decirles oficialmente que mi gobierno y yo mismo creemos que en Europa es preciso abrir de forma mucho más extensa el debate sobre el problema de las drogas, y en ese momento proceder de forma que lleguemos a una política europea más coherente y más humana, con perspectivas de mejores resultados (...) La política de criminalización de los consumidores ha fracasado, creando considerables problemas a nuestras sociedades. Empezaré por los problemas políticos: Se ha creado un ambiente criminal que acumula enormes sumas de dinero que minan nuestras instituciones democráticas, tanto se hable de nuestras fuerzas de policía como de los jueces o los mismos hombres políticos. Los problemas sociales nacen cuando los consumidores por otros motivos inocentes son convertidos en criminales, al obligárseles a convertirse en el ejército involuntario del hampa, a comerciar y muchas veces a traficar con drogas en un mundo ilegal."
"En relación con la liberalización de las drogas, debo decir que ha de tratarse de drogas puras. ¿Porqué nos pasamos la vida hablando de calidad y dejamos morir a medio mundo a causa de una porquería venenosa indescriptible, cuando no costaría nada producir esa sustancia en cualquier laboratorio? Es mejor decir: "¿Quieres drogarte?" (...) La abolición de la clandestinidad me permitirá saber con quién trabajo y crear las condiciones necesarias para evitar que las personas se droguen. Pido solamente que se me conteste a tres puntos que entiendo en favor de la legalización: La abolición de la clandestinidad, la bajada del precio de la droga y la pureza de ésta."
"La legalización de las drogas, simultáneamente, reduciría el número de crímenes y aumentaría el respeto a la ley. Es difícil imaginar medida diferente cualquiera que pudiese contribuir tan eficazmente al fomento de la legalidad."
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